Vecino del partido de la Cañada de la Cruz, siendo elegido como alcalde de la Santa Hermandad para dicho partido en 1799.
Primer juez de paz del partido de Pilar. Su cargo fue creado por la ley de supresión de los cabildos del 24 de diciembre de 1821 para sustituir a la antigua Alcaldía de Hermandad del Pilar.
Vecino, poblador de origen español y funcionario público. Hacia 1806 se encontraba radicado en el poblado de San Antonio de Areco, donde ejerció el cargo de Alcalde de la Hermandad en 1806, nombrado por el Cabildo de la Villa de Luján. Es considerado una figura fundacional en la historia de San Andrés de Giles. Colaboró estrechamente con el cura vicario de Areco, el padre Vicente Piñero, en la creación del oratorio del Niño Jesús y San José en el Pago de la Cañada de Giles. Fue designado como el primer sacristán que tuvo el poblado. En reconocimiento a sus servicios, el cura Piñero le donó en 1806 varias parcelas de terreno en el Pago de la Cañada de Giles. Asimismo, actuó como testigo clave en el otorgamiento de escrituras traslativas de dominio para otros pioneros que adquirieron tierras en el núcleo primitivo del pueblo
Vecino y funcionario público de la villa de Nuestra Señora de Luján a principios del siglo XIX. Integró el cabildo como cabildante en 1795, 1796, 1810 y 1811 siendo elegido alguacil mayor en 1795. En junio de ese mismo año, en su carácter de alcalde, encabezó el reconocimiento institucional de la Junta Provisional Gubernativa por parte del cabildo de la Villa de Luján, disponiendo la celebración de actos religiosos en apoyo a la causa patriótica.
Fue vecino y poblador de la jurisdicción de la Villa de Nuestra Señora de Luján, nombrado alcalde de la Santa Hermandad por el partido de la Cañada de la Cruz.
Funcionario y vecino de relevancia en la jurisdicción de la Villa de Luján y el pago de la Cañada de la Cruz durante el periodo de organización de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En 1819, integró el cuerpo capitular de la Villa de Luján como regidor defensor general de menores, participando en actos institucionales clave como el juramento de la Constitución de 1819 y la recepción del juramento del brigadier general Cornelio de Saavedra. En el año 1820, fue nombrado Alcalde de la Santa Hermandad para el partido de la Cañada de la Cruz, ejerciendo la justicia rural en dicho distrito. Tras la supresión de los cabildos por la reforma de 1821, continuó su carrera en la administración de justicia, desempeñándose como juez de paz de Exaltación de la Cruz durante los periodos de 1823 y 1824.