Alcalde ordinario del Cabildo de la Villa de Luján en 1775.
El Santuario de Nuestra Señora de Luján tiene su origen en el acontecimiento ocurrido en mayo de 1630 a orillas del río Luján (en los pagos de Pilar / Villa Rosa), cuando una tropa de carretas que transportaba dos imágenes de la Virgen María hacia Sumampa (Santiago del Estero) quedó inmovilizada. Al descargarse el cajón que contenía una pequeña imagen de terracota de la Inmaculada Concepción, la carreta pudo reanudar su marcha, interpretándose el hecho como un signo de la voluntad de la Virgen de permanecer en el lugar. La imagen fue depositada en un aposento de la estancia de Diego Rosendo de Trigueros bajo la custodia del esclavo Manuel (conocido históricamente como el Negro Manuel), erigiéndose en 1633 un primer oratorio. A principios de diciembre de 1671, Ana de Matos adquirió la imagen y la trasladó a su estancia ubicada en la actual ciudad de Luján, a orillas del camino real a Córdoba y el Alto Perú. En octubre de 1682, Ana de Matos otorgó la escritura pública de donación de una fracción de sus tierras en favor de la Virgen para asegurar el sostenimiento permanente de su culto. En 1685, el presbítero Pedro de Montalvo concluyó la edificación del primer templo público (la "Capilla de Montalvo") y asumió como su primer capellán oficial. El crecimiento ininterrumpido de las romerías motivó que el 23 de octubre de 1730 se erigiera el Curato del Río de Luján. En 1737, el visitador eclesiástico Dr. Francisco de los Ríos ordenó la confección de los primeros inventarios formales del templo y reguló la administración de las limosnas y la estancia de la Virgen. Entre 1754 y 1763, impulsado por la devoción del vecino don Juan de Lezica y Torrezuri y con el aval de los obispos Arregui y Marcellano y Agramont, se construyó un monumental templo de cal y ladrillo, bendecido e inaugurado el 8 de diciembre de 1763. El dinamismo del Santuario atrajo un constante núcleo de pobladores que derivó en la erección de la Villa de Nuestra Señora de Luján por el gobernador José de Andonaegui en 1755. Durante el período de las invasiones inglesas y las guerras de la independencia, el Santuario ocupó un lugar central en la piedad patriótica. En 1812 y 1813, el general Manuel Belgrano encomendó sus tropas a la Virgen de Luján y donó al Templo los trofeos y banderas conquistados en las batallas de Tucumán y Salta. En septiembre de 1812 y en 1815, el coronel Domingo French juró las banderas del Regimiento N° 3 ante la imagen y entregó en ofrenda las banderas tomadas en la rendición de Montevideo. En julio de 1822, en el marco de la reforma eclesiástica impulsada por Bernardino Rivadavia, el gobierno provincial confiscó los bienes, la estancia y las alhajas del Santuario, medida que provocó enérgicas protestas del vicario eclesiástico Mariano Medrano y del párroco Francisco Argerich. En la segunda mitad del siglo XIX, la atención pastoral del Santuario fue encomendada a la Congregación de la Misión (Padres Lazaristas) bajo el impulso del arzobispo Federico Aneiros, organizándose masivas peregrinaciones nacionales (1871, 1877, 1881 y 1884). A partir de 1887, bajo la dirección del padre Jorge María Salvaire, comenzó la edificación de la actual Basílica Nacional de Luján. En 1910 fue inaugurada y bendecida , si bien no estaba completa. En 1930 el Papa Pio XI le otorga el título de basílica menor. En 1935 finalizó su construcción.
Fue instituida entre 1767 y 1769 en el marco de las reformas administrativas promovidas por el rey Carlos III y el Superintendente General de Correos, Marqués de Grimaldi, con el objeto de reincorporar a la Corona española la gestión directa de los servicios postales y eliminar las concesiones privadas de los antiguos Correos Mayores de Indias. En julio de 1767 se estableció la Administración del Correo Marítimo en Buenos Aires, designándose de forma conjunta a Domingo de Basavilbaso y a su hijo Manuel de Basavilbaso a su frente, e inaugurando en 1767 la carrera marítima mensual conectada con La Coruña y Cádiz. En julio de 1769, los correos terrestres fueron incorporados formalmente a la Real Hacienda y puestos bajo la jurisdicción de la oficina de Buenos Aires, asumiendo Domingo de Basavilbaso la dirección unificada. A partir de mayo de 1772, Manuel de Basavilbaso asumió la titularidad como Administrador Principal General de Correos del Virreinato del Río de la Plata, desempeñando el cargo durante veintidós años hasta su fallecimiento en junio de 1794. Durante su gestión se trazaron e institucionalizaron las grandes rutas de postas de la región: la carrera a Chile y Perú con servicio de encomiendas de caudales (1785), la carrera postal a Asunción del Paraguay (1774) y la reglamentación general de postas (1791). Como cabecera postal del Virreinato, la Administración Principal de Buenos Aires ejercía la facultad de expedir los títulos y
La Junta Provisional Gubernativa fue constituida en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810, luego de la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. Asumió provisionalmente el gobierno de las Provincias del Río de la Plata y manifestó ejercerlo a nombre del rey Fernando VII.
Su actuación inicial estuvo orientada a consolidar la nueva autoridad de gobierno y obtener el reconocimiento de los pueblos y corporaciones del territorio. Para ello remitió circulares, oficios y otras comunicaciones a las autoridades locales, solicitó el envío de representantes y adoptó disposiciones relativas al gobierno y a la administración de las jurisdicciones bajo su autoridad.
La documentación producida durante los primeros meses de su actuación muestra también su intervención en asuntos administrativos y políticos de los pueblos, entre ellos el reconocimiento de su autoridad, la elección de representantes y la remisión de información administrativa.
El 18 de diciembre de 1810, con la incorporación de los diputados de los pueblos del interior, la Junta modificó su composición y dio lugar a la denominada Junta Grande.
Fue un tribunal superior de justicia establecido en 1661 para el distrito del Río de la Plata, Paraguay y Tucumán. Su primera etapa se extendió hasta 1671, cuando fue suprimida y el territorio volvió a quedar bajo la jurisdicción de la Audiencia de Charcas.Fue restablecida en el contexto de la creación del Virreinato del Río de la Plata. Su establecimiento fue dispuesto por Real Cédula en 1783 y su instalación se concretó en Buenos Aires en 1785. Su distrito comprendía las provincias de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán y Cuyo. Estaba integrada por el virrey como presidente, un regente, cuatro oidores y un fiscal.Después de la Revolución de Mayo de 1810 continuó funcionando, aunque se produjo una reorganización de su composición. La denominación de Real Audiencia se mantuvo hasta 1812, cuando el Reglamento de Institución y Administración de Justicia dispuso su supresión y la creación de la Cámara de Apelaciones.
Perteneció a uno de los linajes propietarios más antiguos y tradicionales del pago y villa de Luján, emparentado con la élite local de hacendados y capitulares (descendientes de Antonio Pérez de Leguizamón y Margarita de Escobar, entre los que destacaron los cabildantes Pedro, Martín y Juan Antonio Leguizamón). Estuvo casada con Francisco Javier de Leyva (o Leyba). De este matrimonio nació en Luján el 17 de marzo de 1749 el renombrado jurista patriota doctor Julián de Leyva.
Residió en la Villa de Nuestra Señora de Luján ejerciendo con celo las funciones de su ministerio pastoral, colaborando estrechamente con el cura vicario local en el confesionario, el púlpito y la predicación de ejercicios espirituales durante la Cuaresma.
Fue funcionario local de la Villa de Luján durante la primera mitad del siglo XIX. En 1846 ejercía el cargo de teniente alcalde del Juzgado de Paz de la Villa de Luján. También actuó como juez de paz suplente del mismo.
Marino de la Real Armada Española, héroe militar de la Reconquista y la Defensa de Buenos Aires, Gobernador interino de las Misiones Guaraníes (1802-1804) y Penúltimo Virrey del Río de la Plata (1807-1809). Santiago de Liniers y Brémond nació en Niort (Francia) el 25 de julio de 1753, en el seno de una familia de la nobleza francesa. Se incorporó a la Real Armada Española en 1775. Participó en la expedición del virrey Pedro de Cevallos al Río de la Plata (1776-1777), distinguiéndose en la toma de Colonia del Sacramento, y posteriormente en las campañas náuticas de Menorca y el sitio de Gibraltar. Se estableció en el Río de la Plata a partir de 1788. Ejerció la gobernación interina de los Treinta Pueblos de las Misiones Guaraníes (1802-1804) y el mando de la guarnición militar de la Ensenada de Barragán (1806). Al producirse la primera Invasión Inglesa en 1806, Liniers organizó las fuerzas reconquistadoras desde Las Conchas y Luján junto a Juan Martín de Pueyrredón y el regimiento de Blandengues de Antonio Olavarría, liderando la gloriosa jornada del 12 de agosto de 1806 que expulsó a las tropas británicas de Buenos Aires. Tras repeler la segunda invasión en 1807, fue aclamado por el pueblo y confirmado por la Corona como virrey del Río de la Plata (1807-1809) y agraciado con el título de conde de Buenos Aires. Reemplazado por el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros en julio de 1809, Liniers acató la decisión de la Real Junta Central de Sevilla y se retiró a la provincia de Córdoba, adquiriendo en febrero de 1810 la estancia de Alta Gracia. Al estallar la Revolución de Mayo de 1810, mantuvo su lealtad incondicional a la Corona española y organizó un foco de resistencia contrarevolucionario en Córdoba junto al gobernador intendente Juan Gutiérrez de la Concha. Capturado por el ejército expedicionario de la Primera Junta al mando de Francisco Ortiz de Ocampo y Antonio González Balcarce, fue fusilado por orden de Mariano Moreno en el monte de los Papagayos el 26 de agosto de 1810. En 1783 se casó con su primera esposa, Juana Úrsula de Menbiella, fallecida en 1790 y con quien tuvo dos hijos. Posteriormente, en 1791, se casó con María Martina de Sarratea y Altolaguirre, hija de Martín Simón de Sarratea, con quien tuvo hijos.
Se desempeñó como regidor y defensor general de pobres en el Cabildo de la Villa de Luján en 1779, bajo la jurisdicción de la Intendencia de Buenos Aires (Virreinato del Río de la Plata). Posteriormente, durante los años 1781, 1782 y 1783, ejerció el cargo de regidor decano en la citada institución. En este último año, ocupó simultáneamente la función de alcalde ordinario. Hacia el año 1800, se desempeñó como administrador del real estanco de tabaco y naipes de la citada villa.
Se desempeñó como cabildante en 1807 y ocupó el cargo de alcalde ordinario de la Villa de Luján en 1809. Se dedicó al comercio y contrajo matrimonio con Lucia Toledo, con quien tuvo varios hijos: Miguel, Valeriana, Basilio, Ciriaca, Josefa, María, Teresa y Antonio. Posteriormente, ejerció la función de Juez de Paz de la Villa de Luján durante los años 1854, 1855, 1856, 1857, 1861 y 1862.
Fue un destacado dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR), intendente municipal de Luján, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina. Radicado en Luján desde 1914 hasta su fallecimiento, desarrolló una prolífica trayectoria como historiador e investigador local, destacándose como autor de la célebre serie Luján Retrospectivo, publicada a partir de 1952 en el diario El Civismo. Estuvo casado con María Adela Luchetti y tuvieron una hija Ruth Fernández de Monjardín.
Fue un distinguido vecino del pago de la Cañada de la Cruz, cuya vida pública estuvo ligada a la administración de justicia rural en las últimas décadas del periodo virreinal. Desempeñó el cargo de alcalde de la Santa Hermandad para dicho partido en tres ocasiones: en 1791, 1803 y 1805.
Fue comisario de la Santa Hermandad en 1758 y alcalde de la misma en 1772.
Funcionario de la Villa de Nuestra Señora de Luján que integró el cuerpo capitular en calidad de cabildante en 1801 y 1808. En 1809, fue elegido para desempeñar el cargo de alguacil mayor de dicha institución.
Nació en Luján, provincia de Buenos Aires, el 29 de abril de 1898. Inició su formación escolar en Cortínez y la continuó en la Escuela Normal Florentino Ameghino, donde en 1917 egresó como Maestra Normal Nacional e inició sus primeros pasos en las aulas.
En 1920 contrajo matrimonio con Federico Fernández de Monjardín, con quien compartió una profunda inserción en la vida cultural e institucional lujanense. Tuvieron una hija Ruth Fernández de Monjardín.
Dedicada plenamente a la enseñanza, entre 1923 y 1945 ejerció la regencia de la Escuela Normal. Desde allí promovió innovaciones didácticas que fueron aprobadas y aplicadas por el Ministerio de Educación. Impulsó la creación del primer jardín de infantes de Luján, uno de los primeros del país.
Su experiencia pedagógica quedó volcada en libros fundamentales para la formación docente argentina: la editorial El Ateneo publicó en 1946 la primera edición de Observación, Práctica y Crítica en la Escuela Normal Argentina, y en 1965 la editorial Amauta lanzó su obra en cuatro volúmenes Escuela Práctica para Maestros. Su proyección trascendió las fronteras nacionales al estudiar modelos educativos en el exterior y desempeñarse en 1961 como delegada del gobierno argentino en la XXIV Conferencia Internacional de Educación en Ginebra, Suiza. Falleció en Luján el 15 de marzo de 1985.
Nació en Burgos, España en 1715. Inició su carrera militar en el Regimiento de Caballería de Órdenes y en 1741 fue nombrado coronel del Regimiento de Aragón. Ascendió a brigadier en 1744 tras su actuación en Villafranca de Niza y alcanzó el grado de mariscal de campo en 1747. En 1755 fue promovido a teniente general y enviado en misión real a Parma.
Fue destinado al Río de la Plata en 1756 y asumió como gobernador de Buenos Aires en 1757. Durante este mandato, sitió y rindió la colonia portuguesa de Sacramento en veintiocho días (1762) y defendió la plaza con éxito ante un ataque anglo-portugués. Tras realizar campañas militares en la Banda Oriental y Río Grande, regresó a España en 1767. Posteriormente, ejerció como gobernador y comandante general de Madrid en 1775.
El 1 de agosto de 1776, el Rey Carlos III creó el Virreinato del Río de la Plata, designando a Cevallos como su primer virrey. Al mando de una expedición de 116 naves y 9.000 hombres, recuperó la isla de Santa Catalina y nuevamente la Colonia del Sacramento en 1777. Su gestión administrativa destacó por el fomento del comercio, permitiendo la entrada al puerto de Buenos Aires de todos los buques procedentes de España, y por la propuesta de establecer una Audiencia en dicha capital. En 1777 fue condecorado como capitán general de los ejércitos. Entregó el mando a su sucesor, Juan José de Vértiz, y regresó a la península en septiembre de 1778. Falleció en Córdoba, España en 1778.
Nació en Mérida, provincia de Yucatán (Virreinato de Nueva España) alrededor de 1719, hijo del gobernador Juan José Vértiz y Hontañón. Inició su carrera militar alrededor de 1737, sirviendo en Europa, donde adquirió pericia y fue ascendido a brigadier en 1768.
En enero de 1769 arribó a Buenos Aires como segundo inspector de tropas. Tras participar en misiones militares importantes, como la expulsión de los ingleses de las Islas Malvinas en 1770, fue ascendido en septiembre de 1770. El cargo de Gobernador y Capitán General de Buenos Aires le fue concedido en propiedad el 16 de agosto de 1771. Como gobernador, se centró en la defensa militar, la persecución del contrabando, la supresión de gastos innecesarios, y la reorganización de milicias provinciales en 1772. También estableció el primer teatro de comedias estables de Buenos Aires y un asilo para niños expósitos.
Fue nombrado Virrey del Río de la Plata en 1777, tomando posesión del mando en 1778, y fue ascendido a Teniente General. Incrementó las milicias y creó las Milicias de la Campaña de Buenos Aires. Aplicó reformas administrativas, dividió el virreinato en intendencias, fomentó mejoras urbanas como el empedrado en Buenos Aires y la organización del tribunal del protomedicato. En 1783, mediante Real Cédula, se le relevó de sus funciones por cansancio. Se embarcó de regreso a España el 1784. Falleció en Madrid, España, en 1799.
Militar. Nació en 1774 en Corrientes. Fue político y militar argentino, teniente gobernador de Corrientes. Hijo de un maestro y se dedicó a la docencia dictando la cátedra de gramática en el colegio de San Carlos de Buenos Aires. En 1806 comenzó su carrera militar combatiendo a los ingleses. En 1807 fue teniente de la Compañía de los Cazadores Correntinos. En 1810 estuvo a las órdenes de French y Berutti como miembro del grupo llamado “Chisperos”. El mismo año fue nombrado capitán, y electo teniente gobernador de Corrientes. Con este cargo prestó grandes servicios a la causa de la libertad, auxilió con tropas a la expedición del general Belgrano, y defendió a la ciudad de Corrientes contra un ataque naval realista enviado desde Asunción. Luego de haber concurrido al sitio de Montevideo y a la campaña del Uruguay contra los portugueses, fue elevado a teniente coronel y luego a coronel. En 1815 fue nombrado jefe de tesorería militar. En 1816 promovió la insurrección en su provincia contra la dominación de Artigas. En 1829, fue promovido a coronel mayor. En la época de Rosas, fue perseguido por la mazorca. Se incorporó al ejército de Lavalle, siendo su jefe de estado mayor en Arroyo Grande. Murió en Montevideo el 4 de enero de 1844. Era padre del teniente coronel Cándido Galván.
Presbítero. Propietario de la estancia donde ocurrió el milagro de la Virgen de Luján, dueño de Manuel Costa de los Ríos conocido como el negrito Manuel , y constructor de la primera capilla o ermita de la Virgen que se levantó a corta distancia de su casa.
Vecina de la Villa de Luján.
Militar. Nació en Buenos Aires. Fue hijo de Ramón F. Flores y de Micaela Suárez de Hortiguera. Prestó sus servicios en el ejército auxiliar del Perú y participó también en las guerras civiles y de frontera contra los indios pampas. Hizo la campaña contra Brasil, hallándose en la Batalla de Ituzaingó. Asistió a las batallas de Ombú y de Camacuá y al combate de los Potreros del Padre Filiberto. Participó en campañas a las órdenes de los generales Rosas y Oribe, en Santa Fe, Entre Ríos y Banda Oriental del Uruguay. Luchó en los combates de Colastiné, Pan de Azúcar y Arroyo Grande. Luego de la Batalla de Caseros, en la que no participó, Urquiza lo nombró comandante. Con la revolución del 11 de septiembre de 1852, armó la defensa del Arroyo Medio, contra un posible contraataque de Urquiza. El gobernador Valentín Alsina lo nombró su ministro de Guerra y Marina. Colaboró con el sitio de Buenos Aires, por lo que fue dado de baja de su cargo. Emigró a Montevideo aunque luego volvió en 1853. Murió en Buenos Aires en 1856.